EL SECRETO ESTÁ EN LA MENTE

Mientras no nos demos cuenta de que lo que tenemos que transformar es nuestra Mente, no conseguiremos transformar el mundo. Una Mente no es una unidad, sino una acumulación de ‘agentes’, cada uno con una tarea específica.

Hasta hace poco, la brecha que separaba la Vida del conocimiento sobre cómo funciona la Vida, era enorme. Hoy en día, la Ciencia, ha desentrañado muchos de los secretos de la Vida. Sin embargo, el conocimiento sobre la Mente no ha evolucionado de la misma manera.

¿Qué es la Vida? Uno diseca un cuerpo y no encuentra vida adentro. ¿Qué es la Mente? Uno diseca un cerebro y no encuentra mente adentro. Vida y Mente son palabras inventadas para describir el resultado de ensamblajes e interacciones entre diferentes componentes. La palabra vida ha perdido parte de su misterio porque se han llegado a comprender muchas de las interacciones importantes entre las substancias químicas de las células. Pero la Mente todavía mantiene intacto su misterio ya que sabemos aún muy poco sobre cómo los agentes mentales interactúan entre sí para producir todas las cosas que hacen.

Puedo objetar que, en todo caso, pienso, y por lo tanto sé cómo funciona la Mente. Pero, eso sería similar a decir: Sé conducir un coche, luego sé cómo funciona. Saber cómo usar algo no es lo mismo que saber cómo funciona y, no saber cómo funciona el vehículo mediante el que somos y aprendemos, es ignorancia y sufrimiento. La Mente es diferente de otras cosas porque no es una cosa, por lo menos no comparte las propiedades usuales de las cosas, como colores, tamaños, formas o pesos. La Mente se da más allá del alcance de los sentidos, del sonido, el tacto, la vista, el olfato y el gusto. Sin embargo, aunque no sea una cosa tiene una clara dependencia de lo que llamamos Cerebro. ¿Cuál es la naturaleza de esa dependencia? ¿Solo los cerebros humanos tienen Mente o hay diferentes grados de Mente según los diferentes cerebros? Si la Mente es lo que hace el cerebro ¿cualquier sistema procesando datos es una Mente?

La Mente, la experiencia mental, lo mismo que el cerebro, se puede auto modificar. La Mente son, sentimientos, imágenes, representaciones, ideas, conceptos, conciencia, todos ellos privados y, por tanto, inasequibles al método científico, pero causas determinantes de mi conducta. Si quieres saber lo que pienso me lo tendrás que preguntar y, después, interpretar mis palabras y mis gestos. La honestidad es la verdad subjetiva y su influencia en el cerebro y en mi conducta la verdad objetiva.

El principal representante de la Neurociencia Afectiva, Daniel Siegel, (2011) dice que se puede afirmar, con toda seguridad, que la bondad y la compasión son al cerebro lo que la respiración es a la vida. El neurofisiólogo Paul Gilbert (2010), sostiene que hay suficiente evidencia científica como para decir que la práctica mental de la compasión, mejora la salud fisiológica, el bienestar psicológico y las relaciones interpersonales.

La bondad y la compasión son capacidades de la Mente que pueden desarrollarse en habilidades o cualidades. De la misma manera que podemos concentrar la Mente en la lectura de un texto o en el visionado de una película y observaremos cambios en la actividad cerebral, podemos recrear espacios mentales que generen un “patrón cuerpo-mente” de bondad y compasión que, al ser agradable y satisfactorio, tenderá a mantenerse en el curso de la experiencia y a modificar tanto la actividad como la estructura del cerebro.

La Meditación o desarrollo de la Mente, consiste de una serie de ejercicios mentales, como los que se utilizan para desarrollar estados de bondad o de compasión, que modifican el cerebro y la experiencia somática.

La Ciencia, oficiando como criterio de verdad objetiva, certifica que solo una actitud ética ante la vida puede proporcionarnos felicidad. Pero no es suficiente con saberlo, hay que experimentarlo. Para encarnar esta comprensión se necesita una disciplina mental mediante la que transformar la propia Mente. La Honestidad, es decir, la verdad subjetiva, y la Meditación, o sea, la práctica del desarrollo de la Mente, son las disciplinas que pueden transformar el mundo en un lugar más amable, solidario, alegre y sabio.

Mediante la observación honesta y ecuánime de los fenómenos que constituyen nuestra experiencia reconocemos que una Mente saludable es aquella que escoge y produce estados mentales saludables. El secreto está en la Mente.

Fernando Rodríguez Bornaetxea
Dr. en Psicología, Maestro de Meditación.
DNI: 16242063S