EL PODER DE LA SABIDURÍA COLECTIVA
Existe suficiente evidencia empírica para pensar que el ser humano es capaz de cooperar hábilmente con otros y alcanzar conjuntamente grandes logros. Desafortunadamente existe una evidencia similar de estrepitosos fracasos. Determinar qué hace posible el éxito de la cooperación humana es una labor ardua en la que andan envueltos numerosos científicos sociales. Lo llaman inteligencia colectiva.

Parece que el éxito en la cooperación está relacionado al menos con dos palabras: diversidad y confianza. A la hora de afrontar grandes retos la participación de personas con características diversas permite traer enfoques distintos capaces de alimentar positivamente una conversación y ampliar así el horizonte creativo del grupo. Pero para que esto ocurra se necesita confianza. Los miembros del grupo deben sentir que tienen espacio para hablar, que sus intervenciones son bien acogidas, que no se les critica por ello, y que algo de lo que dicen se utiliza finalmente para generar posibles soluciones.

No es fácil gestionar la diversidad. Cuanto más diverso es un grupo, mayor es su capacidad para encontrar respuestas a sus problemas. Pero también es mayor el riesgo de que se produzcan conflictos, ya que personas muy diversas pueden tener formas muy diferentes de afrontar un mismo asunto. Tan diferentes que apostar por una de ellas puede suponer una amenaza para la identidad de la otra. En una situación de tensión y falta de confianza el conflicto está servido, convirtiendo cualquier conversación en una simple lucha de poder.

Un tercer elemento surge entonces para favorecer los procesos de indagación colectiva: la facilitación. Se trata de un conjunto de poderosas herramientas que han sido diseñadas específicamente para guiar una reunión de tal manera que sea posible acoger el potencial de la diversidad sin caer en las fauces del conflicto. Una reunión bien facilitada se convierte así en un espacio generativo, un espacio en el que se libera creatividad y emerge la sabiduría colectiva.

José Luis Escorihuela “Ulises”