Para empezar, cuéntanos un poquito sobre ti. ¿Cómo llegaste al mundo del yoga?
De pequeña ya tenía interés por todo lo que perteneciera a la India. Con 23 años un amigo que practicaba Yoga en Bali, me propuso darme una clase. Como el Yoga venía de la India sin dudarlo me anime. En esa misma práctica, en la que ni siquiera estaba segura de lo que estaba haciendo, sentí que algo se despertó en mi interior y supe que desde ese momento el Yoga iba a formar parte de mi vida. Ya han pasado otros 23 años ya, por ahora parece que ese sentimiento certero , jajaja
¿Qué significa el yoga para ti, más allá de la práctica física?
Uf, difícil resumirlo y describirlo porque con los años de práctica lo que significa el Yoga para mí ha ido transformándose y evolucionando. Pero siempre ha sido el espacio , el guía y la herramienta a la vez. Para explorar , reconocer y dar valor a mi mundo interno, mi cuerpo y el entorno.
Además de los regalos que me ha dado, entre ellos, conocer a personas (amigos ya) practicantes sinceras que me han aportado muchísimo, bien de conocimiento y de muuuuuuchas risas también.
¿Qué fue lo que te enamoró del yoga y te hizo querer dedicarte a enseñarlo?
Como he dicho antes, el Yoga llegó de casualidad, y tuve un flechazo. Y el momento en que llegó resultó ser el adecuado. Estaba pasando por un momento difícil, tenía bulimia y estaba totalmente desconectada de mi cuerpo, por mucho deporte que hacía. La práctica de Yoga me ayudó a volver a escuchar mi cuerpo, reconocerlo, , conectarme con él y volver a habitarlo. Desde el primer momento fui consciente del tesoro que era el Yoga, pero fue cuando reconocí el impacto que tuvo sobre mí que pensé en el impacto positivo que podría generar a otras personas también. Hace 20 años no había tantas profesoras de Yoga como hoy en día y sentí que yo también lo quería compartir.
¿Cómo describirías tu manera de dar clase?
Otra voz profesora me dijo hace tiempo que mi Dharma como profesora era sacar de la zona de confort a la gente jajaja…. Yo insisto en que lo hago con todo el amor del mundo! Jajaja
Mi forma de dar la clase depende del grupo que tengo delante. Doy prioridad a poner consciencia en lo que se hace y también en lo que acontece o se presenta en el momento. La práctica de āsana tiene cierta intensidad…jeje…y soy una apasionada de los Kriyas, los Prana Nidras y meditación, que impactan en las partes sutiles de nuestro ser. En la clase trato de dar espacio a estas prácticas también.
¿Qué puede esperar una persona que venga por primera vez a una de tus clases?
Primero un espacio de seguridad . Y aunque puede parecer contradictorio quizá una práctica que le es exigente, pero cero exigencias sobre la persona. Y me explico., soltar bloqueos y crear espacio en el cuerpo para que la energía pueda moverse con mayor libertad puede sentirse exigente porque se presentan resistencias o el mismo hecho de desbloquear algo. Puede sentirse un poco intenso en algún momento. Pero insisto mucho en hacerlo de manera consciente, desde el cuidado y respetando el tiempo que pide el proceso. Se detectar cuando una persona está auto exigiéndose sin consciencia ni cuidado y eso lo paro rápido. Como he dicho al comienzo es importante que sea un espacio seguro.
¿Es necesario tener experiencia o ser flexible para empezar?
No, para nada. Lo que es importante es que cada persona me informe de lesiones o enfermedades importantes que se han tenido en el pasado en el momento de la práctica para que se pueda adaptar de manera adecuada. Si es ese el caso, quizá también saber si la forma en que se da es adecuado a las necesidades por la intensidad o la dinámica. Lo demás, lo único necesario para mí es abrirse la experiencia.
¿Qué beneficios crees que puede aportar el yoga a nuestro día a día?
Aún siempre ha sido necesario, algo que creo que en este momento es vital y el Yoga no recuerda constantemente, es la importancia de ser conscientes.
Una conexión real con una misma y con el entorno. Escucharse y escuchar a los demás. Dejarse sentir y reconocer a los demás como seres sintientes.
Discernimiento. Y actuar con consciencia.
¿Hay algún momento de la práctica que te guste especialmente compartir con tus alumnos?
Con los años va cambiando ese momento. En este momento lo que más disfruto es cuando comparto Kriyas, Prana Nidra o la meditación.
Ahora que te incorporas a Baraka, ¿qué te hace ilusión aportar a nuestra comunidad?
En Baraka hay personas con gran experiencia y largo recorrido cada una en su campo. Por eso estoy agradecida de poder compartir en un espacio así, además de lo bonito que es.
Me hace ilusión compartir mi pasión por el Yoga y la meditación , todo lo que he ido recibiendo de mis maestros (y sigo recibiendo de mis maestros y profesoras hoy en día) y experimentando en todos estos años de práctica .
También integrando en las clases lo que sigo estudiando a través de Neurocoaching.
¿Qué te gustaría que se llevaran tus alumnas después de una clase contigo?
Esa respuesta es complicada, porque no quiero generar ninguna expectativa. Cada persona llega con una historia diferente a la clase y la práctica puede sentirse de forma muy diferente también. Lo que sí podría decir es que llevan el recordatorio de la importancia de la mirada hacia una misma , re-conocerse, y el tratarse bien.
Si alguien está pensando en probar una clase pero todavía no se decide, ¿qué le dirías?
Que ser curiosa en la vida y probar algo nuevo va a ser positivo, se quede o no! Jajaja Se que no es la respuesta que se espera. Yo amo el Yoga, me ha hecho experimentar tanto y compartir tanto…. Pero no quiero tratar de convencer como si estuviera vendiendo Yoga como un producto. Así que vuelvo al principio, probar, experimentar y luego decidir.



